La ancianidad moderna
cabalga al futuro,
con el bastón reparte cariño
entre balbuceos, berrinches
y algún grito.
Adelanta a la damacustodia el tesoro.
Un cheque devuelto
abraza su corazón.
La ancianidad que queda
sigue luchando,
recursos que tumban
leyes mortales.
¡Cayó la eutanasia,
adiós a la residencia!
El hogar, trinchera de guerra
fue David contra el Goliat
de la ideología.
Hola, David. Me quedo con el verso que con el bastón reparte cariño jeje Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Un abrazo y que tengas un feliz año nuevo 🙂