Tantas luchas entre el sabio y el sentir,
la goma se quebró en el «hasta».
El mármol es la morada del común,
las sirenas guían nuestro barco,
graznan los voceros desde el púlpito.
El azúcar late dando señales
erróneas hacia nunca jamás,
huye del miedo abrazando el happy.
Flechas de algodón hieren las plantas,
los cuervos cierran el paso al mañana,
jirones de dignidad ante el monstruo,
luchando a siniestro en un hoy incierto.

¡genial!
Wow, David. Muy acertado al contexto actual. Un poema lleno de sentimientos y emoción.
Muchas gracias por participar en el reto.
Un abrazo y hasta pronto.