adiós

El reto de Lidia

Entrelazan las manos antes de despedirse, tantas vivencias en esas ramas que se quiebran ante el viento helado y el aliento de la dama.
Caen lágrimas del cielo contemplando esta escena, ni el sol pudo contener la gran congoja marchándose de vacaciones esta semana.
La última cerilla prendió la luz del candil que ilumina la humilde habitación.
En este invierno de 1827 cae la última hoja del gran roble de los Sithms.

 

 

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