A veces me levanto con una sonrisa,
irradio luz a mi paso, aunque vaya deprisa.
A veces el monstruo asoma por mi tez,
otras veces me calmo y cuento hasta diez.
A veces cambia mi rostro y me enojo,
la injusticia venda mis ojos.
A veces hay un destello en mi mirada,
el rostro de una niña se ve reflejada.
A veces miro mi reflejo en la fuente
sin saber quién soy
e Izanami se ríe de su creación.

¡Qué chulo, David! Me encanta tu poema con ese toque de ironía y la rima tan pegadiza. Le confiere un ritmo y una sonoridad muy bonita.
Muchas gracias por participar en el reto.
Un saludo :)
🥂👍