DESPEDIDA
La mirada perdida y en los ojos el suave aroma de la muerte, oh pequeña amiga tu huida me asombra pero no puedo impedirlo. Ves al río y trae el agua de la esperanza, no temas por nadie ni siquiera por ti, que allí donde nunca sale el sol esperaré tu regreso. Adiós pero tú no irás a la oscuridad sino al azul del cielo, al verde de las plantas y al blanco de las nubes.
MICRORRELATO SELECCIONADO EN EL V CONCURSO DE MICRORRELATOS DE ACEN
Y PUBLICADO EN EL LIBRO «BOCADOS SABROSOS V».