Extinción

El reto de Lidia

Cayeron como las moscas,
esfumados por el voraz apetito
de la maquinaria.

Atados a la falsa miel,
se resquebrajan al compás del tic tac
pudriéndose en el cofre olvidado.

Molinillos que machacan verdes mantos,
trituran el mañana clavando la condena actual.

Sopla el gélido viento contra la débil luz que queda,
acecha la gran noche veloz en su montura,
pasean los envoltorios por las calles
vacíos de su esencia, imitando a sus dueños.

Ante el silencio y la mirada esquiva,
fue el comienzo de esta gran tragedia
y ahora dónde están los sueños.

(94 palabras)

 

 

 

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